Nicolás Dematei llegó a un acuerdo con la dirigencia de Independiente Rivadavia y mañana se hace la revisión médica para convertirse en nuevo refuerzo.

 

La salida de Mauro Maidana fue un golpe duro a la estructura que tenía en la cabeza Gabriel Gómez para el Independiente Rivadavia 2018/2019. Primero, porque el Gringo logró sobreponerse con gran autoridad a un arranque muy malo con el Azul que le valió estar mucho tiempo afuera de los 18, en el era Martín Astudillo. Tras ese mal trago, alcanzó un gran nivel y ya nadie lo discutía como lateral izquierdo. Más tarde, ya con Pepe Romero como entrenador, tan bueno era su nivel que se destacaba como marcador central. Una posición en la que nadie lo tenía mucho en cuenta, pero el Gringo cumplía con creces. Su salida, entonces, generó dos huecos: marcador central y lateral.

Gómez pedía a los gritos jerarquía en la línea de fondo. Hacía falta. Se demoró en llegar, pero finalmente le dieron el gusto al DT. Nicolás Dematei, de dilatada trayectoria en B Nacional, acordó su llegada a la Lepra. El Vikingo llegará mañana a nuestra provincia y, de pasar la revisión médica, se convertirá en nuevo refuerzo del Azul.

Es lateral izquierdo, férreo en la marca, de 30 años y su mejor versión pudo verse en Brown de Puerto Madryn. Llega en condición de libre para acoplarse a un equipo que se sabe de austero presupuesto pero no de escasa jerarquía. Cada uno de los que fueron llegando -como Zules Caicedo, el Gordo Castro o Asenjo- han ido dejando en claro que suman categoría y no vienen solamente a engordar un plantel.

De a poco, el Azul va tomando color.

 

ACÁ LO TENÉS AL VIKINGO EN ACCIÓN

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